En el marco de la jornada mundial de concientización, especialistas santafesinos derriban mitos sobre la enfermedad y aseguran que, con medicación y rehabilitación, es posible mantener una rutina habitual.
Cada 11 de abril se conmemora el Día Mundial del Parkinson con el objetivo de informar sobre una patología neurodegenerativa que, pese a no tener cura, cuenta con tratamientos altamente efectivos. La clave, según indican los neurólogos, reside en detectar los síntomas a tiempo para iniciar un abordaje que combine fármacos con kinesiología, permitiendo que las personas mantengan su independencia motriz.
La afección se produce por la pérdida de neuronas que generan dopamina, lo que deriva en rigidez, temblores o lentitud de movimientos. No obstante, los profesionales aclaran que el Parkinson no es sinónimo de deterioro cognitivo ni de demencia, y que tampoco se limita exclusivamente a la tercera edad, ya que existen diagnósticos en personas de 40 o 50 años.
El enfoque interdisciplinario resulta fundamental para contrarrestar los tabúes sociales. Un paciente que cumple con su esquema terapéutico y realiza actividad física adaptada puede reintegrarse a sus tareas cotidianas sin que la enfermedad represente un impedimento para una vida plena.
Informarse correctamente es el primer paso para acompañar a quienes conviven con este trastorno y eliminar los prejuicios que suelen rodear a los síntomas visibles.
