Las cifras oficiales difundidas por el INDEC confirmaron una seria desaceleración en el nivel de actividad general. El reporte del organismo estadístico reflejó un desplome del 2,9% en el indicador desestacionalizado de julio frente al mes anterior.
El retroceso registrado llevó la actividad económica a sus valores más bajos de todo el año calendario. La marcada contracción interanual quebró el ritmo de recuperación registrado en el primer trimestre, reduciendo significativamente el margen acumulado que sostenía el período vigente.
La contracción se concentró prioritariamente en los sectores vinculados de forma directa al mercado interno local. La caída en la industria manufacturera y la retracción del comercio minorista restaron más de un punto entero al índice global.
Por el contrario, los rubros extractivos primarios actuaron como un amortiguador parcial ante la baja generalizada. Las actividades de minería y pesca registraron incrementos porcentuales positivos que evitaron un deterioro mayor en la contabilidad nacional.
El enfriamiento de las variables consolida un escenario de cautela para los meses venideros en el país. Diversos análisis del sector privado advierten sobre la insuficiencia de la demanda como el principal obstáculo productivo.
