El arribo de la titular del Senado generó repercusiones inmediatas por sus definiciones sobre la transparencia de los funcionarios del presidente Javier Milei. La presencia de la mandataria Victoria Villarruel reabrió los debates políticos sobre los bienes patrimoniales de los integrantes del Gobierno, exponiendo las diferencias de criterio que existen en el oficialismo.
Las declaraciones de la funcionaria se dieron en el marco de un viaje particular que realizó a Rosario. La representante del Poder Ejecutivo notificó formalmente su estadía en la provincia a las máximas autoridades locales, desvinculando de forma tajante su recorrido de cualquier estrategia o armado electoral en la región.
La presidenta de la Cámara Alta conversó con los periodistas sobre los resultados económicos obtenidos en la administración de los fondos del Congreso. La dirigente nacional resaltó un ahorro de presupuesto considerable como una muestra de austeridad pública y prefirió no opinar sobre las constantes peleas que afectan la gestión diaria del Gobierno.
Al ser consultada por las investigaciones que rodean al jefe de Gabinete, la mandataria nacional adoptó una postura firme y pidió que se presenten los papeles correspondientes. Las palabras de Victoria Villarruel en Rosario marcaron distancia de las últimas estrategias de comunicación que implementa el círculo íntimo del presidente en la quinta de Olivos.
El paso de la comitiva oficial concluyó tras la finalización de las actividades familiares programadas en las iglesias del casco histórico. Las repercusiones del caso comenzaron a replicarse en las comisiones parlamentarias, donde los distintos bloques analizaron el impacto de los dichos de la vicepresidenta para el futuro del partido.
