El desabastecimiento generalizado de mercaderías esenciales golpea con fuerza a los habitantes de las principales ciudades de Bolivia debido a las medidas de fuerza en las rutas. Las protestas rurales e indígenas que exigen modificaciones en la administración del Estado generaron un fuerte desabastecimiento de insumos médicos y alimentos básicos.
El desabastecimiento de alimentos de la canasta básica y la preocupante falta de insumos médicos en los centros de salud pusieron en alerta a las agencias humanitarias del continente. Las organizaciones sindicales rurales endurecieron las medidas de fuerza tras cumplirse dos semanas consecutivas de protestas organizadas en los accesos vehiculares del territorio.
El Poder Ejecutivo busca restablecer las vías de comunicación terrestre mediante reuniones informales con los delegados vecinales para frenar los constantes enfrentamientos urbanos. El origen del conflicto salarial derivó en un pedido de dimisión de las autoridades máximas, mientras las fuerzas de seguridad intentan resguardar el suministro permanente de servicios esenciales en los hospitales locales.
La persistencia de los piquetes fronterizos preocupa a los transportistas y genera incertidumbre sobre la estabilidad comercial del bloque regional de cara a los próximos meses de comercialización.
