Tras tres décadas en la gestión administrativa del máximo tribunal santafesino, el funcionario histórico se acogió al beneficio jubilatorio. Su partida representa una pieza clave en el profundo proceso de recambio que atraviesa el Poder Judicial de la provincia.
La salida de Bordas, quien manejaba recursos y facultades administrativas desde 1991, genera una vacante estratégica en la estructura jerárquica judicial. Este movimiento ocurre en sintonía con la asunción de nuevos ministros propuestos por el Ejecutivo para modernizar la Corte.
Bordas, de 69 años, había anticipado su retiro a fines del año pasado, marcando el fin de una era en el control de las facultades administrativas. Su reemplazo se da en un clima de expectativas por posibles reestructuraciones dentro del esquema de gobierno del alto tribunal.
La vacante se suma a la reciente integración de nuevos ministros como Baclini, Zabalza y Weder, quienes ocuparon los cargos dejados por Netri y Gastaldi. Asimismo, la ampliación de la Corte a siete miembros forma parte de la reforma sancionada recientemente en la Legislatura provincial.
Durante el transcurso de este año, también se aprobaron los pliegos de Alurralde, Genghini y Maciel para reemplazar a los magistrados que superan los 75 años de edad. Este recambio busca finalizar con la tensión entre poderes y establecer una nueva dinámica en la conducción judicial.
El Poder Ejecutivo santafesino impulsó estas modificaciones bajo la premisa de oxigenar las instituciones y agilizar los procesos internos del tribunal supremo. La partida de un peso pesado como Bordas confirma que la transición administrativa y política en el Palacio de Justicia está en plena marcha.
Con el recambio de piezas fundamentales tanto en la magistratura como en las secretarías, la Justicia de Santa Fe inicia una etapa de transición institucional definitiva.
