Una serie de bombardeos rusos afectó diversas regiones del país, dejando un saldo de víctimas fatales y decenas de heridos, incluidos menores de edad. El gobierno ucraniano denunció impactos deliberados sobre zonas residenciales y volvió a solicitar refuerzos en los sistemas de defensa aérea.
Las autoridades militares confirmaron que las ofensivas alcanzaron localidades situadas lejos de la línea del frente, como la ciudad de Dnipró. El presidente Zelenski calificó la situación como una táctica persistente contra objetivos civiles y urgió a la comunidad internacional a profundizar las sanciones económicas contra Moscú.
La región de Dnipropetrovsk registró el mayor número de bajas tras el impacto de proyectiles en áreas urbanas densamente pobladas. De acuerdo con los reportes oficiales, cinco personas perdieron la vida y más de treinta resultaron heridas, entre ellas dos adolescentes que debieron recibir asistencia médica urgente.
En la zona de Jersón, las fuerzas rusas utilizaron una combinación de artillería pesada y drones para golpear localidades rurales y la capital regional. El saldo de esta incursión fue de cuatro civiles fallecidos, sumándose a los cuantiosos daños materiales en viviendas y suministros de energía eléctrica.
Por otro lado, un ataque específico contra un transporte civil en Zaporiyia provocó una víctima fatal adicional y varios heridos de gravedad. Las imágenes difundidas por los equipos de rescate muestran la destrucción total de vehículos de pasajeros, evidenciando el impacto directo de las hostilidades en la vida cotidiana.
El mandatario ucraniano aprovechó el escenario para criticar la demora en el envío de armamento defensivo por parte de sus aliados estratégicos. Según el líder, la adaptación de Rusia al conflicto requiere medidas restrictivas mucho más severas para limitar la capacidad de fuego que actualmente golpea a las ciudades.
La situación en el este europeo continúa en un estado de alerta máxima, mientras las tareas de remoción de escombros prosiguen en los puntos afectados para hallar posibles sobrevivientes entre las estructuras colapsadas.
