Durante el remate del primer lote de soja en Rosario, el gobernador santafesino criticó duramente la falta de inversión en infraestructura vial. El mandatario cuestionó el enfoque financiero de la administración central y defendió el plan de obras que la provincia financia con recursos propios.
Maximiliano Pullaro advirtió sobre el deterioro crítico de los corredores nacionales que conectan con el puerto rosarino. En su discurso, enfatizó que Santa Fe debió hacerse cargo de rutas que corresponden al Gobierno nacional para garantizar la competitividad del complejo agroexportador y la seguridad logística.
El jefe del Ejecutivo provincial lanzó un mensaje político contundente contra la visión económica centrada exclusivamente en los mercados financieros. Durante el tradicional acto del agro, sostuvo que resulta imposible sostener el crecimiento de la región si se desatienden las inversiones productivas elementales.
La crítica principal se enfocó en el estado del asfalto en los accesos portuarios, donde los transportistas enfrentan serias dificultades diarias. Pullaro remarcó que la provincia destinó 500 millones de dólares en infraestructura durante su primer año para suplir la ausencia de obras nacionales.
El mandatario también defendió la eficiencia de la administración santafesina, destacando que el cumplimiento de metas fiscales no impidió sostener el plan de obras. Para el próximo período, Santa Fe proyecta triplicar la inversión pública para fortalecer el sistema logístico de los productores locales.
Finalmente, el gobernador exigió que la Casa Rosada asuma su responsabilidad sobre las trazas federales que atraviesan el territorio. Aseguró que la competitividad exportadora del país depende directamente de las rutas y puertos santafesinos, los cuales hoy carecen del mantenimiento nacional básico.
La postura de la provincia marca una nueva etapa de confrontación dialéctica con la Nación, priorizando la agenda del desarrollo productivo regional frente al ajuste presupuestario federal.
