El club de Arroyito suspendió todas las actividades de dicha división tras una presentación anónima ante la Defensoría de la Niñez. El caso incluye acusaciones por vejaciones y amenazas en vestuarios, lo que obligó a activar de urgencia los protocolos institucionales.
La dirigencia canalla convocó a una reunión inmediata con padres y coordinadores para abordar la situación que involucra a menores de edad. Según trascendió, las autoridades provinciales ya intervienen en el proceso mientras se investiga la presunta inacción de algunos entrenadores ante los hechos reportados.
La institución emitió un comunicado oficial confirmando la paralización de entrenamientos para la categoría afectada tras recibir la notificación de la Defensoría de menores de Santa Fe. La medida busca resguardar a las víctimas y dar un marco legal a las actuaciones internas pertinentes.
Los hechos denunciados incluyen agresiones físicas, toqueteos y la captura de imágenes sin consentimiento dentro del ámbito de los vestuarios juveniles. Además, se reportaron constantes amenazas de difusión de dicho material a través de grupos de mensajería, generando un clima de hostilidad y temor entre los chicos.
La situación se tornó crítica el pasado martes cuando se registró un altercado entre padres de los futbolistas que requirió la presencia de fuerzas policiales. Tras este incidente, la directiva decidió separar preventivamente a los presuntos agresores mientras se esclarece el grado de responsabilidad de cada involucrado.
Desde la entidad informaron que mantienen contacto permanente con el Defensor de Niñas, Niños y Adolescentes de la provincia para coordinar soluciones integrales. El enfoque principal radica en determinar por qué no se aplicaron los mecanismos de prevención de forma temprana ante los primeros indicios de maltrato.
La resolución del conflicto queda sujeta a los avances de la investigación judicial y administrativa, priorizando la integridad de los menores y el cumplimiento de las normativas de protección infantil vigentes en el país.
