Un hombre que atravesaba un complejo postoperatorio fue evacuado desde el paraje La Hiedra tras quedar cercado por las inundaciones. El operativo demandó un esfuerzo coordinado entre salud, bomberos y protección civil para recorrer ocho kilómetros de caminos rurales completamente anegados.
La crisis hídrica que golpea al norte santafesino obligó a desplegar recursos de logística pesada para garantizar la atención médica en zonas rurales. Mientras el agua comienza a retroceder lentamente en el casco urbano, la prioridad de las autoridades se centra ahora en asistir a quienes permanecen incomunicados y prevenir brotes de enfermedades derivadas del estancamiento hídrico.
El paciente presentaba fiebre y complicaciones en su cirugía, lo que activó una respuesta inmediata mediante el uso de un tractor municipal. Tras estabilizarlo en su domicilio bajo condiciones extremas, el equipo de rescate logró trasladarlo hasta un centro de salud privado en la capital provincial para su tratamiento definitivo.
En paralelo, el Ministerio de Salud inició un operativo sanitario casa por casa en los barrios más afectados de la localidad. Se distribuyeron más de 400 dosis de profilaxis contra la leptospirosis y repelentes del Laboratorio Industrial Farmacéutico para combatir la proliferación de insectos tras las intensas precipitaciones de los últimos días.
Las brigadas sanitarias, reforzadas por estudiantes de medicina de la UNL, también entregaron pastillas potabilizadoras y medicación para enfermedades crónicas. Este abordaje integral busca monitorear los síntomas de las familias afectadas durante las próximas dos semanas, periodo crítico para la detección de patologías vinculadas a la emergencia hídrica.
Desde Protección Civil informaron que, si bien el nivel del agua muestra un descenso, aún permanecen 21 personas evacuadas en centros de asistencia. Se mantiene un monitoreo constante mediante drones para evaluar el estado de las defensas y el caudal que ingresa desde la provincia vecina de Santiago del Estero.
La asistencia técnica y el bombeo de excedentes hídricos continuarán activos mientras la zona intenta normalizar sus actividades productivas y sociales tras el fuerte temporal.
