Una investigación de la fiscalía federal permitió desarticular las maniobras de lavado de dinero de una red narcocriminal radicada en la región. La investigación de la fuerza de seguridad detectó que los sospechosos derivaban sumas millonarias hacia las salas de juego para blanquear las ganancias de la venta de drogas.
El personal policial ejecutó una serie de allanamientos en Rosario y localidades vecinas para capturar a los líderes de la estructura familiar. La tarea de la justicia federal expuso cómo los imputados recurrían a testaferros y plataformas digitales para canalizar los fondos generados en los puestos de venta de cocaína.
Los peritajes bancarios confirmaron que los allegados al jefe narco realizaron múltiples transferencias por montos elevados en los últimos meses. La maniobra de los involucrados incluyó también la compra de vehículos de alta gama para dificultar el rastreo de los activos acumulados.
Las medidas cautelares dispuestas buscarán congelar las cuentas involucradas y confiscar los automotores que utilizaba la comitiva delictiva. La decisión de la fiscalía apunta a desarticular completamente el poder económico que sostenía las operaciones territoriales de la banda.
El avance de las actuaciones judiciales continuará con las audiencias imputativas fijadas para evaluar la responsabilidad de cada detenido. La causa en la justicia federal mantendrá bajo la lupa a los sospechosos mientras se recopila más documentación contable.
