La travesía rutera de tres santafesinos tuvo un cierre soñado en el circuito de Interlagos previa a la carrera. La reacción del piloto argentino desató la emoción al subirse para manejar el histórico vehículo restaurado por los jóvenes.
El grupo de amigos completó cerca de dos mil kilómetros a bordo del automóvil modelo mil novecientos setenta y siete. Las dificultades del viaje rutero no frenaron la ilusión del contingente esperancino por alcanzar el predio donde compite la máxima categoría.
Pese a sufrir inconvenientes mecánicos con el alternador y un neumático en el trayecto, la delegación logró arribar a destino. La constancia de los viajeros permitió concretar el esperado cruce con el deportista nacional en la antesala de las pruebas oficiales.
El corredor se mostró entusiasmado al observar los detalles de la máquina adaptada especialmente con los colores de su escudería. La predisposición del joven referente transformó la travesía en un hito inolvidable para toda la comitiva de la provincia.
La comitiva presenciará las jornadas de competencia en las tribunas del emblemático autódromo brasilero durante todo el fin de semana. El apoyo de la hinchada santafesina quedará grabado como una de las anécdotas más populares de la jornada automovilística.
