Cuatro familias compuestas por doce personas debieron abandonar de urgencia sus precarias viviendas ubicadas en una zona muy baja del distrito costero. El incremento del caudal obligó a las autoridades locales a coordinar tareas inmediatas de asistencia técnica y monitoreo preventivo en la región.
Los damnificados, que residen fuera de la línea de protección hídrica desde hace siete años, trasladaron provisoriamente sus pertenencias a un sector más elevado ubicado a pocos metros. Sin embargo, el avance del agua anticipa la necesidad de concretar una reubicación definitiva durante las próximas jornadas para evitar complicaciones mayores.
Actualmente la altura del cauce fluvial registra 4.05 metros en el Puerto de Santa Fe, manteniéndose distante del nivel de alerta fijado formalmente en 5.30 metros. La compleja situación social obliga a los frentistas a desarmar sus hogares de forma acelerada ante un escenario climático cuya evolución preocupó al vecindario.
El área de Gestión de Riesgo municipal mantiene el seguimiento permanente sobre los puntos críticos emplazados a la vera de la ruta. La atención prioritaria dispuesta busca garantizar la asistencia básica, brindando refugio seguro y acom
