El gobierno francés desplegó 70.000 efectivos policiales para contener las movilizaciones de sindicatos y estudiantes. En Italia, la administración de Giorgia Meloni movilizó al Ejército ante marchas simultáneas.
Francia atraviesa este sábado 24 de octubre una nueva y multitudinaria jornada de protestas en ciudades como París, Marsella y Lyon, impulsada por organizaciones sindicales y agrupaciones estudiantiles. Con el objetivo de prevenir los violentos incidentes registrados el fin de semana previo, el Poder Ejecutivo nacional dispuso un operativo de seguridad sin precedentes con más de 70.000 policías y gendarmes desplegados en todo el país. Pese al pedido expreso del presidente Emmanuel Macron a los estudiantes para que desistieran de marchar a la espera de anuncios oficiales previstos para el lunes, las columnas avanzaron de forma mayoritariamente pacífica, aunque en Marsella las autoridades confirmaron la detención de un hombre que portaba un mortero.
El clima de agitación social se extendió en paralelo hacia Italia, donde se registraron movilizaciones coordinadas en centros urbanos clave como Milán, Turín, Bolonia, Florencia y Bari. Frente a las convocatorias lideradas por movimientos estudiantiles, el gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni ordenó movilizar unidades del Ejército y reforzar la presencia de las fuerzas de seguridad en Roma y los principales puntos neurálgicos, manteniendo bajo estrecha vigilancia el desarrollo de las marchas durante la tarde europea.
