El sector metalúrgico nacional atraviesa una severa contracción productiva según el último informe técnico de Adimra. Pese al leve repunte del 2,5 por ciento verificado respecto de agosto de 2026, la industria retrocedió un 3,3 por ciento interanual y acumula una caída del 5,3 por ciento en los primeros 9 meses del año actual.
Durante septiembre de 2026, el uso de las instalaciones fabriles se derrumbó al 40,2 por ciento. La disminución de pedidos en bienes de consumo, construcción y automotriz provocó una contracción del empleo del 1,9 por ciento interanual, mientras los empresarios advierten que la falta de proyectos mantendrá paralizada la actividad durante los próximos 3 meses.
Las principales cadenas industriales mostraron números negativos generados por la caída del consumo interno y la postergación de inversiones privadas. Las caídas en rubros clave alcanzaron a los proveedores de petróleo, gas y energía eléctrica, los cuales sufrieron el impacto de la competencia importada y la ausencia de contratos de provisión a largo plazo.
Frente a esta coyuntura crítica, la entidad gremial empresarial solicitó incorporar a la industria nacional en los grandes proyectos energéticos. La integración de la cadena productiva resulta indispensable para reactivar la capacidad ociosa de los talleres fabriles, multiplicar el empleo calificado y evitar el cierre permanente de empresas en todo el país.
