Las autoridades de la emblemática institución escolar aclararon con precisión la falsa alarma generada en la comunidad educativa tras la viralización privada de una imagen donde un alumno posaba exhibiendo un arma de fuego fuera de las aulas.
La alerta temprana emitida por una estudiante de la institución permitió poner en marcha el protocolo de seguridad normativo de forma inmediata. El posterior procedimiento desplegado por las fuerzas policiales derivó en la incautación del armamento involucrado durante un registro preventivo realizado en la vivienda privada de un familiar cercano del joven.
Las tareas de investigación incluyeron la realización de allanamientos preventivos y el secuestro formal de diversos dispositivos electrónicos pertenecientes al menor de edad. La exhaustiva reconstrucción de los hechos confirmó la ausencia total de peligro o amenaza directa dentro del edificio escolar, aportando verdadera tranquilidad a los padres durante el desarrollo de todas las pericias oficiales.
La marcada repercusión social desatada en la zona responde a la alta sensibilidad colectiva generada por trágicos episodios sucedidos anteriormente en el mismo establecimiento educativo. Por tal motivo, las autoridades insisten en evitar la propagación infundada de rumores falsos que afecten directamente la contención emocional y la estabilidad general de la comunidad educativa durante este proceso de investigación.
Desde el colegio remarcaron la importancia de acudir exclusivamente a los canales oficiales de información para resguardar la integridad institucional colectiva y evitar la exposición mediática o la estigmatización innecesaria de los estudiantes frente a hechos que acontecen en el ámbito privado.
