La Justicia santafesina inició actuaciones penales para esclarecer la alteración de la tumba de un pequeño de dos meses sepultado en el predio público. Las autoridades constataron la irregular apertura del terreno tras la advertencia efectuada por personas que caminaban por el sector, dando rápida intervención a las dependencias policiales para iniciar las pesquisas correspondientes.
El hecho fue descubierto cuando un grupo de visitantes notó movimientos extraños en la tierra y dio aviso al personal de seguridad de la necrópolis. La administración tomó contacto con la madre del menor para informarle sobre la situación y concretar de manera inmediata el traslado de los restos hacia un nicho para garantizar su debida preservación.
Desde la dirección ejecutiva del establecimiento explicaron que la principal hipótesis investigativa apunta a una fuerte disputa de índole familiar. Los responsables aportaron los testimonios recabados al Ministerio Público de la Acusación, buscando determinar con precisión si existió una sustracción efectiva del cuerpo o una maniobra de amedrentamiento relacionada con el conflicto intrafamiliar existente.
La zona donde se produjo el incidente abarca una superficie extensa que actualmente carece de dispositivos de videovigilancia permanente. Las autoridades calificaron este suceso aislado como un acontecimiento inédito en el lugar, al tiempo que llamaron la atención al personal interno por la filtración no autorizada de material fotográfico vinculado con la causa judicial.
El municipio ratificó que continuará colaborando de forma activa con los requerimientos de la fiscalía para identificar a los autores materiales del hecho. Los investigadores analizan las pruebas presentadas mientras avanzan las toma de declaraciones testimoniales al entorno cercano de la familia damnificada para esclarecer lo acontecido en el predio.
