La Cámara alta de la Nación aprobó de manera definitiva el proyecto gubernamental que reduce la cobertura geográfica de las bonificaciones energéticas residenciales. La resolución impulsada por el oficialismo modifica el esquema vigente fijando nuevos requisitos socioeconómicos para mantener los aportes en el sur provincial.
El debate parlamentario concluyó tras la sorpresiva retirada de la bancada opositora del recinto que intentó romper el quórum de la sesión. Los representantes santafesinos de la UCR prefirieron votar en contra de la iniciativa, mientras que el legislador Marcelo Lewandowski figuró ausente tras acatar el retiro de su espacio.
La nueva legislación establece que la cobertura automática continuará operando únicamente en la Puna, Malargüe y la Patagonia nacional. En territorio santafesino la modificación afectará a más de quinientos cincuenta mil hogares que deberán acreditar situaciones de vulnerabilidad para conservar descuentos en sus facturas de servicio.
Estimaciones preliminares del sector anticipan que la pérdida del beneficio territorial generará incrementos que rondarán entre un 30% y 40% según la categoría de usuario. Desde la Secretaría de Energía argumentaron que la asistencia estatal debe focalizarse estrictamente en los sectores sociales con necesidades efectivas.
El Gabinete santafesino cuestionó fuertemente el ajuste aprobado señalando que profundiza las asimetrías energéticas en detrimento del interior del país. Las autoridades provinciales del área productiva lamentaron la eliminación de las compensaciones climáticas advirtiendo sobre el impacto directo en el bolsillo de la ciudadanía.
