Un proyecto parlamentario busca proteger la salud juvenil fijando penalidades de hasta ochocientos mil pesos. La normativa propone suspender las habilitaciones de los negocios que expendan cigarrillos electrónicos o dispositivos de vapor a menores de dieciocho años en toda la jurisdicción local.
La medida pretende abordar el consumo creciente de estos productos entre los adolescentes en espacios de esparcimiento. La iniciativa contempla cierres de comercios de hasta veinte días y la aplicación de clausuras definitivas en aquellos establecimientos que incurran en reiteradas faltas graves.
Asimismo, la regulación obligará a exhibir cartelería preventiva sobre la prohibición de venta y sancionará el uso de máquinas expendedoras. El debate despierta amplia preocupación comunitaria por el impacto directo de los hábitos de vapeo en el bienestar físico y social de las infancias de la ciudad.
El tratamiento legislativo ingresará a las comisiones correspondientes para iniciar su análisis integral junto a diversos sectores. El articulado busca consolidar acuerdos sociales que impidan la naturalización del uso de insumos con o sin nicotina entre los estudiantes del distrito.
Las autoridades comunales esperan generar conciencia sobre la importancia de cuidar a las nuevas generaciones frente a estos riesgos. La discusión promueve el compromiso colectivo para construir entornos urbanos más saludables y libres de adicciones para la juventud.
