Las cifras oficiales sobre las ventas provinciales reflejaron un comportamiento desigual durante la primera mitad del año. La fuerte tracción de insumos y la aceleración en el mercado de las motocicletas permitieron mantener los indicadores generales en terreno positivo.
Los datos relevados por el instituto de estadística muestran una pérdida de fuerza hacia el cierre del periodo. La caída en el consumo de proximidad condicionó el rendimiento general, restando dinamismo a la actividad económica provincial durante el último trimestre analizado.
El segmento mayorista se posicionó como el pilar fundamental para sostener el balance positivo de la medición. El incremento en bienes industriales y equipamiento compensó las contracciones registradas en el sector agropecuario, asegurando el nivel de facturación regional.
Por su parte, el mercado automotor exhibió una marcada división en las preferencias de los compradores santafesinos. Las inscripciones de motocicletas nuevas registraron un incremento sobresaliente frente a la retracción en las ventas de vehículos cero kilómetro tradicionales.
El panorama minorista continúa representando el mayor desafío para la recuperación económica en los barrios. Las ventas de productos esenciales como indumentaria y alimentos no logran repuntar, dejando en evidencia la cautela que mantiene la población al momento de gastar.
