La pesquisa sobre la identidad de un adulto mayor internado en el recinto clandestino desestimó las sospechas surgidas inicialmente. El cotejo de datos oficiales realizado por el personal investigador demostró insuperables incongruencias respecto del ciudadano buscado hace una década en la provincia bonaerense.
El caso tomó relevancia mediática cuando la hija del desaparecido creyó reconocer a su padre a través de una imagen difundida. La intervención de la fiscalía derivó en el despliegue de peritajes para establecer con absoluta precisión la historia personal del paciente alojado en el establecimiento barrial santafesino.
Las tareas de campo confirmaron que el residente presentaba una marcada diferencia de edad respecto de la ficha original. Además, la evaluación de marcas corporales determinó que el sujeto poseía una cicatriz por disparo de bala en el brazo, descartando las quemaduras registradas en los hombros del individuo marplatense.
El abuelo manifestó en todo momento su nombre real y confirmó su origen chaqueño durante los exhaustivos interrogatorios policiales. Dicha claridad mental demostrada sirvió para desestimar la hipótesis de desorientación o pérdida de memoria, garantizando que el anciano era consciente de toda su filiación biológica.
Las autoridades trasladaron al hombre hacia un centro acreditado en San Javier para asegurarle una estadía digna. Pese a las diferencias fehacientes encontradas, los peritos no descartan concretar exámenes genéticos complementarios para dar por concluido de manera definitiva el requerimiento judicial.
