El tribunal del Centro de Justicia Penal de Rosario dictó la sentencia definitiva contra el acusado. La resolución judicial recalificó la imputación inicial presentada por el equipo fiscal, otorgando una pena menor a la prisión perpetua solicitada originalmente durante los alegatos.
La investigación determinó que el imputado citó a la víctima con el pretexto de concretar la compraventa de un vehículo. Sin embargo, el agresor pergeñó una emboscada mortal para sustraerle la suma en efectivo que el comprador llevaba destinada a concretar la transacción laboral.
Posteriormente al homicidio, el atacante trasladó el cadáver en la unidad de alquiler y lo arrojó en plena vía pública. Los peritos de la causa detectaron restos hemáticos ocultos debajo del tapizado del automóvil, prueba biológica central que permitió reconstruir todo el recorrido del vehículo.
El veredicto confirmó la sanción por los delitos de homicidio simple y hurto calamitoso tras desestimarse la estafa. Los magistrados resolutivos dictaminaron la absolución parcial del sospechoso por el beneficio de la duda, cerrando un proceso penal que mantuvo en vilo a los allegados.
La condena de cumplimiento efectivo marcará el futuro procesal del responsable dentro del penal provincial. Los familiares de la víctima expresaron su desacuerdo público con el fallo judicial por considerar insuficiente la cantidad de años fijados en la resolución de primera instancia.
