Un equipo de arqueólogos peruanos dio con una tumba inalterada en la mítica ciudadela de Chan Chan, la capital del reino chimú. El hallazgo de fardos funerarios, joyas de metal, textiles decorados y esqueletos con pigmentos rojos ofrece nueva luz sobre el periodo previo a la dominación inca.
En las ruinas de Chan Chan, la antigua capital del reino chimú ubicada en Trujillo, al norte de Perú, un grupo de arqueólogos halló un mausoleo funerario de unos 600 años de antigüedad que se conservó intacto ante los saqueos históricos. Se trata de una estructura de 16,5 metros por lado y casi 5 metros de altura que alberga 38 cuerpos, constituyendo el primer entierro inalterado de la élite de esta civilización documentado por la ciencia.
La cámara central y las habitaciones adyacentes revelaron restos humanos que presentaban restos de cinabrio (pigmento rojo) en los cráneos, además de ajuar con adornos metálicos, collares bañados en oro y plata, joyas de piedras semipreciosas y armas. Entre las piezas destaca un cofre de madera con textiles de colores ornamentados con figuras de aves marinas y monos, elementos que evidencian la pertenencia de las víctimas a la alta jerarquía gobernante.
El descubrimiento, fechado a mediados del siglo XV, coincide con la época de expansión y conquista por parte del Imperio Incaico. Los especialistas destacan que el análisis bioarqueológico de los 38 esqueletos y de los artefactos recuperados aportará datos fundamentales sobre la organización social chimú, sus ritos de veneración a los ancestros y la dinámica política de la región antes de la llegada colonial.
