El bombardeo nocturno provocó detonaciones en cadena en un complejo logístico y afectó a más de 50 viviendas linderas. Moscú confirmó incursiones simultáneas contra infraestructuras estratégicas y terminales portuarias.
Un ataque con drones perpetrado por las fuerzas armadas de Rusia durante la madrugada del 29 de agosto provocó una serie de explosiones en la ciudad de Bucha, ubicada en la región de Kiev. El bombardeo impactó sobre el centro de distribución logístico FIM Service en la zona de Chaika, generando deflagraciones en cadena e incendios de gran magnitud que alcanzaron a más de cincuenta edificaciones residenciales adyacentes.
El balance provisorio oficial reporta 27 personas fallecidas y 42 heridos, aunque las autoridades locales advirtieron que la cifra final de víctimas podría incrementarse a medida que avancen las tareas de remoción de escombros. Según la administración militar de la región de Kiev, el predio destruido contenía insumos y componentes destinados a la defensa aérea de Ucrania.
De forma paralela, el Ministerio de Defensa de Rusia confirmó la autoría de los ataques mediante un comunicado en el que detalló que las maniobras combinadas apuntaron a neutralizar nodos logísticos e infraestructuras portuarias. La incursión abarcó bombardeos en Kalínivka y Milaya, así como impactos en terminales de carga, atracaderos petroleros y depósitos de combustible en los puertos de Izmail y Mikoláiv.
Las fuerzas de rescate y bomberos continúan trabajando en las áreas damnificadas para controlar los focos ígneos y asistir a la población civil afectada por la onda expansiva del ataque.
