Un balance sumamente positivo registró el comercio internacional del país al alcanzar los US$ 49.511 millones acumulados. Diversas entidades del ámbito productivo evaluaron de forma favorable la suba interanual del 24,6% impulsada principalmente por un incremento del 14,2% en los volúmenes físicos despachados.
El complejo sojero revalidó su liderazgo nacional como el principal motor de ingresos al representar más del 80% de sus ventas en manufacturas industrializadas. Múltiples operadores de la agroindustria celebraron la fuerte colocación de harina por US$ 4.168 millones y de aceite vegetal por otros US$ 3.566 millones a escala global.
Paralelamente, la rama hidrocarburífera marcó una marca histórica inédita de divisas dentro de la serie evaluada. Distintos analistas del sector energético resaltaron el superávit de US$ 6.034 millones apuntalado por colocaciones masivas de crudo hacia los mercados de América del Norte y Brasil.
El rubro minero anotó las tasas de crecimiento relativas más aceleradas con un avance exponencial del litio fijado en 186,3%. Varios actores de la minería destacaron además los destacados repuntes del girasol con 128,7% y de los metales preciosos con 56,8% durante el período.
El desafío gubernamental consistirá en transformar este ingreso récord en financiamiento concreto para la infraestructura productiva. Muchas empresas de la provincia prevén un segundo semestre con buen flujo cambiario para sostener las cadenas valor de las economías regionales.
