Un violento episodio sacudió la tranquilidad nocturna del principal efector de salud de la capital provincial durante la atención médica habitual. Diversos integrantes del personal de guardia notificaron que el paciente rechazó el traslado previsto entre las diferentes salas.
El individuo empuñó un elemento cortante para impedir la labor de los enfermeros y médicos que intentaban reubicarlo en el sector. Múltiples efectivos de seguridad pertenecientes a la comisaría interna debieron desplegarse para resguardar la integridad de los profesionales.
La gravedad del escenario motivó la pronta convocatoria de unidades tácticas especializadas para iniciar una negociación directa en los pasillos. Varios agentes del grupo especial lograron persuadir al agresor tras una prolongada conversación centrada en calmar su conducta.
La rápida resolución del conflicto permitió restablecer el funcionamiento habitual en el nosocomio sin registrar personas heridas ni mayores daños. Múltiples fiscales del ministerio público asumieron la investigación para determinar los antecedentes y las responsabilidades del imputado.
