Un autobús de larga distancia volcó durante la madrugada del domingo en una autopista cercana a Mezokeresztes. Según las autoridades sanitarias europeas el trágico hecho causó además decenas de heridos, cuando el vehículo se despistó hacia la banquina cayendo a un zanja mientras trasladaba a casi sesenta ciudadanos que regresaban de un evento religioso.
Las hipótesis policiales preliminares indican que el chofer de la unidad se habría quedado dormido frente al volante antes de perder el control. Durante el operativo de asistencia médica los rescatistas tuvieron que remover partes del techo para extraer a varios sobrevivientes atrapados, trasladando inmediatamente a los lastimados de mayor gravedad hacia distintos centros asistenciales regionales.
La magnitud del desastre movilizó una rápida respuesta diplomática entre las naciones involucradas para asistir a las familias afectadas. Mediante el envío de vuelos especiales el gobierno polaco dispuso la evacuación humanitaria de aquellos pasajeros en condiciones de retornar, garantizando acompañamiento médico y soporte consular permanente tras confirmarse la lamentable pérdida de vidas humanas.
El siniestro se posiciona como una de las peores catástrofes carreteras registradas en suelo húngaro durante las últimas dos décadas. Diversos portavoces de la cancillería ratificaron que continuarán los peritajes mecánicos para esclarecer con precisión las causas del despiste, manteniendo la traza vial totalmente cerrada mientras se extendieron las complejas tareas de remoción.
