El indicador mensual de precios al consumidor mostró un nuevo descenso durante el sexto mes de este año, consolidando la trayectoria descendente esperada. Las medidas de la gestión oficial permitieron ubicar la variación mensual por debajo del piso de los dos puntos porcentuales.
El acumulado durante los primeros seis meses alcanzó una marca moderada frente a las proyecciones iniciales del mercado financiero. Las estimaciones de los analistas privados ratifican la baja paulatina del índice núcleo, el cual refleja el comportamiento de las variables de fondo.
Los rubros vinculados con el entretenimiento, los servicios de la vivienda y la salud pública encabezaron los incrementos de la jornada. La evolución de los precios de la canasta alimentaria se mantuvo por debajo del indicador general, suavizando la presión en el consumidor.
Las tarifas domiciliarias y los factores estacionales continuarán condicionando las previsiones económicas para el segundo semestre en curso. Las proyecciones de los consultores sugieren mantener la prudencia técnica frente a la cotización cambiaría y la evolución del marco internacional.
El cierre de las estimaciones anuales prevé que la trayectoria inflacionaria anualizada continúe aproximándose a los objetivos monetarios previstos. Las decisiones de las autoridades bancarias buscarán afianzar esta desaceleración mediante esquemas de control y previsibilidad en la economía nacional.
