Las transferencias hacia los estados provinciales sufrieron una disminución drástica durante los primeros seis meses de gestión económica. Las cifras del informe especializado señalan que los giros cayeron más del sesenta por ciento real respecto al ejercicio previo.
El ajuste fiscal impactó con igual dureza sobre los fondos asignados para obras de infraestructura en todo el país. La ejecución presupuestaria estatal mostró una drástica reducción en construcciones públicas y partidas de capital destinadas a la conectividad regional.
En contraposición los subsidios energéticos registraron un incremento notable para sostener el sistema eléctrico nacional. Las partidas para servicios públicos mostraron una fuerte disparidad, cayendo los fondos destinados al transporte de pasajeros mientras aumentaban los insumos de energía.
El gasto en prestaciones sociales se mantuvo estable con variaciones insignificantes durante la primera mitad del período fiscal. Las jubilaciones y pensiones experimentaron una leve suba real que permitió compensar parcialmente los índices inflacionarios en las coberturas familiares básicas.
Por su parte las deudas pendientes de cancelación con proveedores mantuvieron niveles proporcionales al producto bruto interno. Las autoridades del área económica justifican la acumulación temporal de compromisos por el cumplimiento estacional del pago de aguinaldos.
El balance semestral refleja la consolidación de una política de restricción monetaria para contener los desequilibrios contables. Las provincias del interior debieron reestructurar sus esquemas financieros para enfrentar la abrupta caída de giros discrecionales.
