Antes de armar las valijas para alentar a Lionel Messi en los cuartos de final en Kansas, la rosarina se convirtió en la invitada de honor de Victoria Beckham en Florida. Entre vestidos de alta costura y cenas a la luz de las velas, se conocieron detalles de la exclusiva logística que implementa la familia para seguir de cerca a la Selección sin mudarse de su casa.
La Copa del Mundo 2026 no solo se juega dentro de las canchas norteamericanas; también se vive con fuerza en los palcos VIP y en las exclusivas pasarelas de la alta sociedad. En la previa del trascendental choque de la Selección Argentina ante Suiza, Antonela Roccuzzo acaparó todas las miradas en Miami al convertirse en la gran musa de Victoria Beckham durante la inauguración de su nueva tienda pop-up.
El vínculo entre ambas familias dejó de ser un simple compromiso dirigencial desde el desembarco de Lionel Messi en el Inter Miami (franquicia comandada por David Beckham) y se transformó en una amistad consolidada por la moda. La ex-Spice Girl organizó una exclusiva gala nocturna que incluyó una selecta carta de sushi a la luz de las velas, donde se dieron cita celebridades de la talla de Marc Anthony y el histórico astro brasileño Ronaldo Nazário.
Alianza de estilos en la noche de Florida
Para la velada fashionista, Antonela optó por un claro gesto diplomático hacia su anfitriona al lucir un diseño de la propia firma británica: un impactante vestido midi sin mangas en tono verde azulado, con un refinado juego de fruncidos en la cintura. El look, completado con zapatos de satén negro y sutiles joyas doradas, hizo juego con el atuendo satinado color marrón que vistió la empresaria inglesa.
“Celebrando la nueva casa de Victoria Beckham en Miami. Te deseo todo lo mejor”, posteó la rosarina en sus redes sociales, evidenciando la complicidad de una relación que también se traslada a los estadios, donde los Beckham ya han sido vistos alentando activamente a la Scaloneta.
Avión privado y base fija: la logística de los Messi en el Mundial
Más allá de las tendencias de pasarela, el evento dejó al descubierto la particular ingeniería de viajes que implementa el entorno del capitán argentino durante esta cita ecuménica. A diferencia de las demás parejas del plantel nacional, que suelen instalarse de forma fija en las ciudades donde concentra el equipo de Lionel Scaloni, Roccuzzo tomó una decisión logística drástica.
La empresaria decidió mantener como búnker familiar su residencia habitual en Fort Lauderdale. Desde allí, Antonela y sus tres hijos (Thiago, Mateo y Ciro) abordan un avión privado pocas horas antes de cada compromiso mundialista para ubicarse directamente en los palcos oficiales. Una vez que concluye el partido, la familia regresa a Florida en el mismo vuelo para resguardar la rutina diaria de los menores. El cronograma ya está en marcha: este sábado, los Messi volarán directo hacia Kansas City para copar el Arrowhead Stadium y empujar a la Albiceleste hacia las semifinales.
