El jefe de Estado bonaerense rechazó asistir a las ceremonias patrias organizadas en la provincia norteña. Los voceros del gabinete bonaerense enfatizaron que «si vamos a compartir algo con Milei que sea una reunión de trabajo» concreta.
La tajante resolución institucional se enmarca en las persistentes reclamos presupuestarios por fondos adeudados al distrito. Los asesores del gobierno bonaerense argumentaron que resulta imprescindible priorizar mesas operativas antes que participar de compromisos protocolares.
A pesar de esta deserción confirmada, las autoridades tucumanas aguardan la concurrencia de una decena de gobernadores y funcionarios. Los organizadores de la gala patria definieron un exhaustivo esquema logístico para recibir a todas las comitivas oficiales.
Asimismo, el operativo desplegado contemplará dispositivos de seguridad independientes para la vicepresidenta de la Nación. Los cronistas del ámbito político destacan que la cumbre patria estará marcada por marcadas discrepancias entre los líderes territoriales.
El distanciamiento entre Buenos Aires y la Casa Rosada suma un nuevo capítulo previo al aniversario patrio. Los analistas de la escena nacional prevén que el conflicto por los recursos seguirá postergando posibles consensos.
