Los eslabones primarios de la cuenca santafesina sufren las consecuencias directas de la retracción del consumo generalizado. Los analistas de la cadena agroindustrial advirtieron que la reactivación del sector agropecuario se encuentra supeditada a un reordenamiento de los valores del comercio exterior.
La inactividad de las grandes plantas procesadoras del interior provincial agudiza la pérdida de puestos laborales directos en los municipios rurales. Los coordinadores de los centros tamberos locales manifestaron su preocupación ante la proliferación de obligaciones financieras impagas y la ausencia de financiamiento.
La provincia aglutina más de tres mil unidades productivas activas que representan una porción sustancial del stock ganadero lechero a nivel país. Los productores de la zona núcleo atraviesan severas dificultades estructurales debido a la combinación de costos operativos en ascenso y un estancamiento prolongado en las liquidaciones que perciben por la materia prima entregada.
Por otra parte, los establecimientos industriales emblemáticos ubicados en las localidades de Suardi y Lehmann mantienen sus líneas de montaje totalmente paralizadas. Los empleados de las plantas fabriles acumulan salarios atrasados en un contexto de incertidumbre total y falta de respuestas claras por parte de los directorios societarios, comprometiendo el futuro del empleo regional.
El sostenimiento de la actividad requerirá un inmediato repunte de la demanda interna y condiciones ambientales propicias. Los técnicos del sector agropecuario instaron a conformar mesas de diálogo urgentes para mitigar la quiebra de los tambos de menor escala.
