Las dotaciones del Comando Radioeléctrico acudieron de urgencia a una vivienda particular de la capital tras recibir reportes en la central telefónica de emergencias. Los agentes del orden secuestraron un revólver con sus municiones dentro del inmueble requisado.
La intervención estatal se desencadenó a raíz de un severo conflicto familiar originado por problemas sanitarios individuales en el vecindario. Los oficiales de la repartición policial constataron que el material bélico hallado carecía por completo de las autorizaciones administrativas requeridas.
Los uniformados de la Unidad Regional I arribaron al domicilio situado sobre la calle Tucumán al cuatro mil cien durante las últimas horas del jueves. Los familiares de la involucrada explicaron a los actuantes que la sospechosa atravesaba un cuadro agudo de alteración debido a la falta de entrega de fármacos específicos esenciales.
Ante las manifestaciones del grupo conviviente, las autoridades procedieron a efectuar una inspección autorizada por el dueño del espacio físico de forma pacífica. Los miembros de la patrulla actuante hallaron un revólver calibre veintidós con múltiples cartuchos aptos para el disparo, junto con proyectiles de mayor poder de fuego guardados en la habitación.
La moradora de veinticuatro años fue trasladada a la sede policial jurisdiccional bajo cargos de almacenamiento irregular de elementos de defensa personal sin el debido registro legal. Los fiscales del Ministerio Público de la Acusación ordenaron iniciar los peritajes balísticos de rigor para determinar si el artefacto fue utilizado en ilícitos recientes.
La situación vecinal recuperó la normalidad una vez retiradas las unidades operativas que custodiaron el perímetro urbano durante la requisa comunitaria. Los investigadores de la fuerza de seguridad provincial continúan tomando declaraciones testimoniales para cerrar el sumario judicial.
