Los registros oficiales expusieron un volumen de 399.400 toneladas procesadas, marcando un repunte mensual del 6,3%. Sin embargo, las cámaras metalúrgicas del sector advirtieron que la presión de los cargamentos subsidiados erosiona la competitividad de las plantas locales.
La comercialización de laminados planos y no planos sumó 325.900 toneladas, lo que representa una suba del 27,6% respecto al ciclo previo. Los analistas de las firmas siderúrgicas explicaron que la acumulación de los primeros cinco meses arrastra un preocupante retroceso del 11,4%.
Las perforaciones petroleras en yacimientos no convencionales y la reactivación de las cosechas del agro sostienen los pedidos de insumos pesados en el mercado. Las gerencias de desarrollo corporativo admiten que los demás sectores económicos muestran un dinamismo marcadamente austero, limitando el consumo de aleaciones a obras privadas residenciales de baja escala estructural.
El ingreso masivo de bienes de capital desde el exterior debilita las cadenas de valor metalmecánicas debido a las asimetrías en los costos globales de fabricación. Las oficinas del instituto estadístico revelaron que la potencia asiática concentró el 22% de las compras externas, destacándose el desembarco de maquinaria eléctrica por 571 millones de dólares.
La sustitución de autopartes nacionales por unidades terminadas fuera de las fronteras condiciona los esquemas de producción de las terminales de vehículos radicadas en el país. Los técnicos del bloque industrial señalaron que la presión impositiva ejercida en los tres estamentos del Estado desincentiva las inversiones destinadas a la transformación de materias primas.
Los balances interanuales del material crudo arrojaron un incremento del 14% que aporta un alivio transitorio a las líneas de fundición regionales. Los coordinadores de los talleres fabriles santafesinos reclamaron medidas de protección arancelaria frente a la competencia desleal.
