Un exhaustivo relevamiento económico expuso la pronunciada contracción que sufren los despachos fabriles hacia los mercados globales. Las entidades de análisis financiero manifestaron su preocupación por el persistente retroceso en el nivel de envíos con alto componente tecnológico local.
El Monitor del Sector Industrial evidenció que las colocaciones externas de manufacturas fabriles cayeron un dieciséis por ciento en facturación durante el trimestre inicial. Los técnicos del centro Demos detallaron que la merma afectó severamente a los rubros metalúrgicos, autopartistas, químicos y textiles de las localidades provinciales.
La recaudación mensual por despachos fabriles disminuyó drásticamente a un piso histórico cercano a los ciento cincuenta millones de dólares estadounidenses. Las pérdidas de inserción internacional debilitan el segmento que más puestos laborales genuinos crea, reduciendo la participación manufacturera a un escaso ocho por ciento global.
Como contrapartida, los subproductos derivados de la actividad agraria experimentaron un alza en divisas superior al diecisiete por ciento interanual. Los embarques de harinas proteicas, aceites vegetales, carnes y derivados lácteos apuntalaron los saldos comerciales, aunque los especialistas divisaron una incipiente desaceleración sectorial reciente.
Los analistas sectoriales alertaron que el fortalecimiento exclusivo de materias primas amenaza con consolidar una matriz económica de baja complejidad estructural. Los equipos de investigación macroeconómica plantearon la urgencia de diseñar políticas que recuperen la rentabilidad corporativa y fomenten el encadenamiento del valor agregado.
