Una exhaustiva investigación conjunta derivó en el despliegue de un fuerte operativo federal coordinado en distintas localidades del distrito santafesino. Las fuerzas de seguridad nacionales ejecutaron irrupciones tácticas autorizadas por los tribunales competentes para desarticular el comercio ilegal en las barriadas.
Los procedimientos permitieron neutralizar bocas de expendio minoristas que afectaban la tranquilidad habitual de los vecinos. Los agentes policiales intervinientes incautaron importantes dosis de sustancias prohibidas fraccionadas y armamento de fuego apto para el disparo durante los registros habitacionales domiciliarios de la región.
Las inspecciones se concentraron en inmuebles residenciales distribuidos estratégicamente en varias comunas periféricas para desmantelar la estructura delictiva completa. Los peritos de la unidad secuestraron una flota vehicular de rodados particulares, dispositivos informáticos de almacenamiento y una abultada suma de dinero en efectivo que estaba guardada.
La fiscalía especializada coordinó las tareas de seguimiento telefónico previo que facilitaron la ubicación exacta de los principales implicados civiles. Las autoridades del ministerio público ordenaron el traslado inmediato de diez ciudadanos mayores de edad, quienes aguardarán las audiencias de imputación correspondientes en dependencias oficiales.
