El candidato del partido Defensores de la Patria consiguió una ventaja cercana a los 250.000 votos frente a su rival de izquierda, Iván Cepeda. Durante un multitudinario acto en Barranquilla, el flamante mandatario electo combinó mensajes de unidad nacional con duras advertencias hacia los grupos criminales organizados.
La estrecha diferencia del preconteo oficial obligó al líder empresarial a adoptar una postura más conciliadora para calmar los ánimos tras una campaña muy polarizada. El nuevo jefe de Estado colombiano aseguró que garantizará los derechos de la oposición, siempre que sus actividades se mantengan dentro del marco legal vigente.
El mandatario electo remarcó que su prioridad absoluta será combatir con firmeza el narcotráfico, el secuestro y la corrupción institucional en todo el país. Los miembros de las fuerzas armadas y la policía nacional recibieron un fuerte respaldo público, ya que el gobernante vinculó la pacificación con el ejercicio estricto de la autoridad estatal.
Por otra parte, se comprometió a respetar la Constitución de 1991 y a trabajar en beneficio de toda la ciudadanía, sin distinciones políticas. Los analistas de la política internacional advierten que el presidente deberá negociar de manera constante para lograr reformas, debido a la fuerte división que presenta el Congreso actual.
