Una sorpresiva medida de desregulación tributaria busca equiparar las condiciones competitivas dentro del ecosistema de las finanzas alternativas del país. Los nuevos beneficios fiscales dispuestos por el Poder Ejecutivo Nacional pretenden modernizar el esquema tributario frente al avance de la tecnología.
El decreto presidencial publicado en las últimas horas en el Boletín Oficial exime de las cargas sobre créditos y débitos bancarios a las cuentas específicas de las empresas de cobros electrónicos. Las plataformas de activos virtuales que operen bajo las normativas vigentes del regulador bursátil dejarán de tributar por sus movimientos operativos exclusivos.
La reforma impositiva alcanza de manera directa a los proveedores de servicios financieros tecnológicos y a los agentes de liquidación complementarios que actúan en el mercado local. Las autoridades económicas del Palacio de Hacienda argumentaron que la legislación previa generaba distorsiones severas entre compañías competidoras que brindaban prestaciones idénticas, limitando el crecimiento y la masificación de las herramientas desbancarizadas en las provincias.
Para acceder al beneficio corporativo, las firmas de criptomonedas deberán registrarse obligatoriamente ante las agencias de recaudación estatales y acreditar la exclusividad de sus cuentas corrientes vinculadas. Los equipos técnicos de la Casa Rosada proyectan que este recorte en los costos transaccionales se traducirá de manera paulatina en un abaratamiento de las comisiones que abonan diariamente millones de usuarios particulares.
La normativa sectorial también suprimió las cargas sobre las transacciones de fondeo de las tarjetas de crédito y las operaciones logísticas de las empresas transportadoras de caudales públicos. El desarrollo del comercio electrónico regional recibirá un fuerte estímulo financiero debido a la vigencia inmediata de estas exenciones fiscales, las cuales ya se encuentran operativas en todas las entidades bancarias del territorio santafesino.
La respuesta del sector privado fue altamente positiva tras conocerse el alcance real de las modificaciones en los débitos y créditos. Las cámaras que agrupan a las fintech consideraron que la quita de estos impuestos distorsivos potenciará las inversiones tecnológicas de las aplicaciones móviles, beneficiando el consumo cotidiano de la sociedad.
