El gobernador Maximiliano Pullaro encabezó la apertura oficial del restaurado predio histórico durante la tradicional ceremonia escolar. El renovado espacio público cobijó la emotiva jornada social de las familias y delegaciones educativas que viajaron desde diversas provincias.
El histórico encuentro comunitario congregó a delegaciones provenientes de múltiples provincias argentinas para celebrar la identidad nacional en un entorno de fiesta familiar. Los maestros y directivos coordinaron el traslado de los contingentes que protagonizaron el juramento civil, llenando de color, banderas y cantos los espacios recuperados que volvieron a abrirse para el disfrute de la ciudadanía.
Las familias acompañaron a los alumnos en una jornada soleada y cargada de aplausos espontáneos durante la bienvenida oficial de las autoridades. El festejo pedagógico representa un hito inolvidable para las infancias participantes, quienes estrenaron las refacciones edilicias y las nuevas pasarelas públicas de avistaje frente a la costa del río antes de regresar a sus hogares.
La masiva promesa escolar ratifica la importancia de preservar los rituales colectivos que fortalecen el tejido social de la comunidad de manera pacífica. El entorno urbano recuperó su fisonomía festiva tradicional al retirar los andamios y las rejas que impidieron el libre acceso de la comunidad rosarina durante años.
