Más de 100 personas rodearon una vivienda en la calle Cristóbal Colón al 3400. Hubo quema de cubiertas, lluvias de piedras y duros enfrentamientos con la Policía. Tuvieron que intervenir Infantería y el GOE para rescatar a los habitantes del domicilio.
Una noche de extrema violencia y descontrol se vivió en el corazón de barrio Centenario, en la zona sur de la ciudad de Santa Fe. Un grupo compuesto por más de 100 personas sitió una vivienda particular e intentó ingresar por la fuerza, lo que desató un masivo operativo de las fuerzas de seguridad para evitar linchamientos y una tragedia mayor. El violento episodio incluyó barricadas con quema de cubiertas, agresiones frontales a los uniformados y una lluvia de cascotes que transformó al sector en un verdadero campo de batalla.
El conflicto comenzó a escalar el viernes por la tarde noche en la calle Cristóbal Colón al 3400. La propietaria de la vivienda sitiada logró comunicarse de manera desesperada con la central de emergencias 911 para denunciar que una muchedumbre estaba destruyendo el frente de su casa a pedradas. Con la voz quebrada, la mujer manifestó que temía de forma inminente por su vida y la de su familia, exigiendo la presencia urgente de las patrullas policiales.
Al arribar el primer móvil del Comando Radioeléctrico, los agentes se vieron sobrepasados por la cantidad de manifestantes hostiles y solicitaron de inmediato apoyo y la intervención de brigadas tácticas. En pocos minutos, la Jefatura policial coordinó un amplio cordón perimetral con la participación del Cuerpo de Infantería, el Grupo de Operaciones Especiales (GOE), Bomberos y unidades de la Unidad Regional I. Las fuerzas de seguridad debieron utilizar material antidisturbios para replegar a los atacantes, quienes respondieron con inusitada violencia arrojando trozos de asfalto y escombros.
Pasadas las 20:00 horas, el personal policial logró controlar los focos de incendio de los neumáticos y dispersar parcialmente a la multitud, garantizando el resguardo de la familia que se encontraba atrapada dentro de la propiedad. La zona quedó bajo una estricta custodia con guardias de cenizas preventivas. Hasta el momento, las autoridades judiciales y policiales mantienen reserva sobre las causas oficiales que originaron la pueblada, aunque se investiga si el ataque estuvo motivado por un ajuste de cuentas vecinal o una denuncia comunitaria previa.
