La justicia santafesina detuvo al encargado de calle de la Policía de Investigaciones en Reconquista. La pesquisa intenta descifrar el entramado delictivo que filtraba directivas reservadas a organizaciones criminales que operaban en los departamentos litoraleños.
El alarmante caso penal se originó cuando una alumna asistió a clases transportando estupefacientes y pesas de precisión. Los fiscales detectaron que los sospechosos recibían avisos previos desde las altas esferas de seguridad para ocultar el material incriminatorio.
Los peritajes informáticos sobre dispositivos móviles permitieron reconstruir el traspaso de datos confidenciales sobre dieciocho allanamientos previstos en la región. Las sospechas apuntan a un esquema de connivencia interna donde agentes en actividad y personal con licencia médica compartían información sensible, frustrando el accionar preventivo de los tribunales.
Por otro lado, la investigación quedó trágicamente signada por el fallecimiento en ruta de dos mandos policiales que viajaban para ejecutar las detenciones. Los peritos examinan minuciosamente el vínculo de los uniformados implicados con los distribuidores locales para establecer las imputaciones formales que se ventilarán este viernes.
La gravedad institucional del expediente obligó a auditar de manera urgente el desempeño administrativo de la delegación norteña. Los ciudadanos de la comunidad civil exigen medidas drásticas ante la evidente penetración del narcotráfico en los organismos de control estatal.
