El genial hacedor nacido en la región cuyana murió en un sanatorio de la capital francesa. Sus revolucionarias composiciones ópticas transformaron la historia del coleccionismo moderno.
Radicado desde hacía décadas en el viejo continente, el innovador logró modificar de raíz el vínculo conceptual entre el público y las piezas exhibidas. Diversas galerías internacionales preparaban homenajes a su trayectoria.
El talentoso realizador construyó una descollante reputación internacional basándose en la manipulación experimental de las luces, las tonalidades cromáticas y las ilusiones de desplazamiento físico. Miembro fundador de colectivos creativos emblemáticos, cosechó distinciones máximas en prestigiosos certámenes del continente europeo. El progresivo deterioro orgánico de las últimas semanas motivó su hospitalización definitiva en Francia, clausurando un camino artístico que permaneció activo recientemente.
Los museos más prestigiosos del planeta cobijan de manera permanente sus invenciones interactivas de grandes dimensiones. En nuestro país, los principales centros culturales de la Capital Federal organizaron masivas muestras retrospectivas para celebrar su vigencia creadora. La partida de esta figura insoslayable abre interrogantes sobre la preservación de su invaluable acervo estético, considerado un patrimonio inestimable de la humanidad.
Las máximas autoridades de la cultura santafesina manifestaron sus condolencias públicas a la familia del maestro. Su fallecimiento deja un vacío imposible de llenar en las corrientes contemporáneas que moldearon el pensamiento estético actual.
