El cadáver de la adolescente de 14 años fue localizado en una zona de lagunas y baldíos en Ampliación Ferreyra. El entrecruzamiento de antenas satelitales y cámaras viales sepultó la versión del empleado municipal Claudio Barrelier, quien trasladó el cuerpo en un auto prestado tras apagar el celular de la menor.
La confirmación del asesinato de Agostina Vega transformó la angustia de su búsqueda en un reclamo de justicia absoluto que sacude a toda la región central de la Argentina. Este sábado por la tarde, los cuerpos de bomberos, peritos judiciales y la división de canes de la Policía de Córdoba localizaron el cuerpo sin vida de la menor de 14 años en un sector de descampados y lagunas de barrio Ampliación Ferreyra. La ubicación del cadáver fue posible gracias al rastreo técnico de las celdas de telefonía celular y al monitoreo de las cámaras viales, que situaron en ese cuadrante periférico al único detenido de la causa, Claudio Gabriel Barrelier (33), pocas horas después de que se perdiera el rastro de la adolescente tras activarse la Alerta Sofía a nivel nacional.
La reconstrucción criminalística desnudó una fría cadena de engaños por parte del sospechoso, quien se desempeña como empleado de la Municipalidad de Córdoba y mantenía un vínculo de confianza con la familia de la víctima. El pasado sábado por la noche, Agostina tomó un remís desde barrio Mosconi hacia el céntrico barrio Cofico bajo el pretexto de buscar un regalo sorpresa para su madre; allí la esperaba Barrelier, quien pagó el viaje encapuchado e hizo ingresar a la menor a su domicilio, momento exacto en que el teléfono de la joven fue apagado de forma definitiva. Tras intentar desviar la investigación aduciendo que la víctima se había marchado en un supuesto auto rojo, el imputado confesó haber mentido al verse acorralado por filmaciones que lo registraron conduciendo un Ford Ka negro —que pidió prestado— hacia los baldíos donde finalmente descartó el cuerpo. El fiscal Raúl Garzón aguarda los resultados de la autopsia forense para agravar la acusación penal del detenido bajo la sospecha de delitos aberrantes.
