La fiscalía cuenta con datos sobre comunicaciones previas al ataque y cuestionó la ausencia física del imputado en la audiencia.
El proceso judicial por el homicidio de Ian Cabrera en la Escuela N° 40 sumó capítulos clave relacionados con la actividad del agresor en internet.
Schiappa Pietra confirmó que el evento violento contó con una organización previa atravesada por vínculos en redes sociales de difícil acceso. Los peritos informáticos trabajan sobre perfiles con identidades protegidas en comunidades cerradas, buscando establecer si el tirador actuó bajo la influencia o colaboración de otras personas. Aunque rige una reserva absoluta por la edad del involucrado, la fiscalía insistió en que el contacto presencial en los tribunales era fundamental para el tratamiento del menor.
La Justicia santafesina busca desentrañar una red de comunicaciones que podría ser la clave para entender el origen de la masacre.
