La tormenta de esta mañana dejó calles anegadas y árboles caídos. El alivio térmico llegará recién el domingo.
Desde las 6 de la mañana, un frente de tormentas se instaló sobre la capital santafesina, descargando más de 30 mm en apenas veinte minutos. Este fenómeno marca el inicio de un ciclo de inestabilidad prolongada que afectará los planes turísticos y religiosos del fin de semana largo de Pascuas.
El pronóstico extendido indica que el sábado se intensificarán las lluvias con ráfagas del sudeste, lo que provocará una caída de la temperatura máxima a los 22°C. Para el domingo y lunes, el ambiente se tornará más frío y gris, con chaparrones intermitentes que mantendrán la inestabilidad en todo el centro santafesino hasta el inicio de la jornada laboral del martes.
Desde el municipio informaron que el sistema de bombas y drenajes trabajó a pleno, logrando escurrir el agua acumulada tras el pico del temporal. A pesar de los incidentes menores con cables y ramas, no se reportaron complicaciones graves en los barrios, aunque se recomienda circular con extrema precaución ante la continuidad de las lluvias.
Se recomienda a los vecinos revisar desagües y evitar dejar residuos en la vía pública para facilitar el escurrimiento.
