Tras gestiones directas del gobernador Pullaro con la ministra Alejandra Monteoliva, la Policía Federal Argentina se incorporó a las tareas de campo. Buscan determinar el origen de los disparos y garantizar la seguridad en la región.
El gabinete de seguridad provincial brindó un balance sobre la situación en San Cristóbal luego del impacto generado por la balacera en un colegio local. Según fuentes oficiales, la complejidad del caso motivó una intervención de escala federal, logrando que especialistas de la Unidad Antiterrorismo colaboren activamente con la policía santafesina para reconstruir la mecánica del atentado.
Esteban Santantino, vocero del área de Seguridad, destacó que el gobernador Pullaro monitorea personalmente los avances mediante una comunicación constante con su par nacional, Alejandra Monteoliva. El funcionario subrayó que el contexto del incidente obliga a una intervención profunda que traspasa los límites de la jurisdicción local, apuntando a desbaratar posibles ramificaciones delictivas.
Actualmente, las tareas de la PDI y la PFA se concentran en procesar las evidencias recolectadas en la escena y en realizar seguimientos de inteligencia criminal. La incorporación de la fuerza federal busca agilizar los peritajes tecnológicos y operativos, brindando una mayor capacidad de respuesta ante la gravedad institucional que representa un ataque contra un centro educativo.
Las actuaciones judiciales se encuentran bajo estricto secreto de sumario mientras se aguardan nuevas directivas. Por el momento, el gobierno santafesino mantiene el estado de alerta y refuerza la contención a las víctimas directas e indirectas del tiroteo.
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