El informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) destacó el gasto promedio de los visitantes y la resiliencia del sector frente al mal tiempo.
La provincia de Santa Fe cerró una Semana Santa con una afluencia de viajeros que, si bien fue moderada, permitió mantener activos los principales polos receptivos del distrito.
Rosario se posicionó nuevamente como un centro de atracción masiva gracias a su mixtura de eventos deportivos, ferias gastronómicas y recorridos por el Paraná. En paralelo, la ciudad capital registró una ocupación del 70% en sus plazas hoteleras de mayor categoría, impulsada mayormente por turistas interesados en el patrimonio histórico y los relatos jesuíticos. El informe detalla que, más allá de los centros urbanos, el turismo rural y de humedales en el sistema de islas también tuvo su cuota de protagonismo, ofreciendo navegación y kayakismo a quienes buscaron escapar de la rutina urbana.
Las autoridades destacaron la variedad de la cartelera cultural santafesina como el factor determinante para atraer visitantes en un contexto de marcada inestabilidad climática.
